Siempre fui una persona que ama calcular.
Fui profesor de matemáticas durante 8 años y soy programador desde hace más de 10 años, y mi vida siempre ha sido calcular.
Siempre supe que aquello que puede medirse, puede mejorarse. Y que podemos atribuir un número o medida a prácticamente cualquier cosa.
¿Pero será realmente así? ¿Será que podemos medir todo y que todo tiene su valor?
Aun siendo apasionado por los números, aprendí que existen cosas que son inconmensurables.
Que los momentos con los hijos no tienen un valor palpable y que es imposible medirlos.
Que las personas se van y los recuerdos de los momentos vividos no tienen precio.
Que las fotos y videos antes vistos como innecesarios hoy valen mucho.
Y que la felicidad no puede ser medida.
Sílvio Meireles Notes